jueves, 4 de noviembre de 2010

Dudas desde Praga




Ya he regresado de Praga, muy a mi pesar, y antes de ponerme melancólico por haber dejado atrás las experiencias vividas a orillas del Moldava, tengo que intentar solucionar dos grandes dudas existenciales que me están afectando más de lo que debería.
La primera de ellas es: ¿Qué coño pondrá en esa pintada? ¿Será otro de los millones de alegatos contra la telebasura?
La segunda, quizás todavía más enigmática que la primera pregunta: ¿Cuántos gramos de carne se comió José Gálvez, de una sentada, en el restaurante Olympia de Praga?
Les rogaría que me ayudarán escribiendo aquí sus respuestas.

domingo, 31 de octubre de 2010

Murcianear


Al comienzo de esta Crisis Horribilis sonaron voces que planteaban, como una de las muchas soluciones para enfrentarse a ella, comprar productos locales, ¡muchos productos locales! Se desató un pequeño debate sobre si eso era bueno o malo para la economïa, pero no se trató demasiado en profundidad el tema. Quizás, algunos años antes, lo que hubiera sido conveniente habría sido un amplio debate sobre si era bueno o malo incentivar a que toda la población viviera por encima de sus posibilidades, pero esto no se cuestionó demasiado ni en el Telediario, ni en el Tomate, ni en La noria". Yo a modo personal, sin que obren estudios muy rigurosos en mi poder que avalen esta propuesta, quiero animar a todos mis lectores a sumarse al Murcianeo.

El Murcianeo consiste en salir con los cincuenta euros semanales que tenemos de media para llenar el carro de la compra y meter en él al mayor número de productos fabricados en Murcia que podamos. Cuántos más mejor.

Ocurre un fenómeno paranormal: cuantos más productos murcianos compras, más murciano te sientes.

Si hacemos el ejercicio de ir a Eroski, a Mercadona, a Carrefour o a la tiendita de la esquina, nos sorprenderemos de la cantidad de productos de nuestra tierra que podemos adquirir. Habrá gente que se sorprenda de su calidad y sienta en ello una alucinación del tipo de Encuentros en la tercera fase.

Tengo que decirles a muchos incrédulos e incrédulas que en Murcia se fabrica de todo, y muy bien. Desde los cósmeticos de Tahe, hasta colchones, los mejores vinos, el incomparable arroz de Calasparra, las mejores conservas vegetales y zumos, los mejores quesos, embutidos como los de El Pozo, los increíbles postres frescos de Reina y, para los que les gusta la leche, no dejen de probar la leche del día "El barranquillo" con el sabor de la leche de toda la vida.

Por último, recordar que un principio fundamental del ecologismo, que se puede leer en cualquier manual, es la recomendación de fomentar el uso y el consumo de los productos de nuestra tierra.

El producto para llegar a nuestra casa, consume mucho menos combustible y el que lo fabrica es tu primo, tu vecino de enfrente o el padrino de tu cuñado Avelino.

Todo queda en casa. Así que, ya sabes, corre la voz del Murcianeo y verás cómo funciona...

sábado, 30 de octubre de 2010

Manifesta8 o una nueva oportunidad al arte
















Tengo que reconocer que me ha gustado que Manifesta8 haya venido a Murcia. Este compendio de artistas y de obras expuestas de manera muy acertada en espacios públicos abandonados, me parece una prueba evidente de que el arte puede llevarse a cualquier sitio, promocionarse y, lo que quizás pueda sorprender más a los lectores, ¡tener éxito!
En las diferentes exposiciones, he visto gente de todas las edades, aunque quizás lo más noticiable sea eso: ¡había gente!
El vídeo arte no es lo mío, debe de ser por mi edad, por mis canas, por los subtítulos o yo qué sé.
Lo que me sugiere esta propuesta artística es pensar lo maravilloso que sería para muchos artistas como yo, la posibilidad de reproducir una Manifesta a la murciana, con gente de aquí. Aunque tan sólo nos dejaran una salica de cinco por cinco y pusieramos por ahí esturreas nuestras obras.
¡Seguro que ibamos a quedar de puta madre!
Ténganos en cuenta Sr.Consejero de la Cultura y esas cosas, Don Pedro Alberto Cruz.
De llevarse a cabo, y si me invitan, pienso exponer una escultura en homenaje al paparajote.

lunes, 25 de octubre de 2010

Homenaje a Picasso


Lo mío nunca ha sido el dibujo. De hecho, cada dia que amanece tengo menos claro que sea en realidad lo mío. Lo mío es todo y es nada. Pero, a lo que iba -que me pongo a filosofar y como filósofo soy bastante peor que como dibujante, ¡y ya es decir!-: tengo que reconocer que algunos amigos y amigas tienen copias escaneadas y ampliadas de esta mala versión inspirada en el Guernica de Picasso y, cuando alguien va de visita a sus casas, es de las cosas que más celebran... ¡vivir para ver!

Lo hice hace once años, sobre una hoja de periódico. Hace bastantes más que me enfrenté al auténtico Guernica en el Museo Nacional de Arte Contemporáneo Reina Sofia, me impresionó su plasticidad, su tamaño, el cristal blindado que lo protegía de los cafres de extrema derecha, que se la tienen jurada... Y yo, pobre de mí, sólo atiné a pintar esto a modo de tributo, de plagio o como quieran llamarle.

Para mí, Picasso era un fenómeno. Genio y figura hasta la sepultura.

domingo, 24 de octubre de 2010

A las autoridades del Parque Natural de Cazorla
















No alcanzo a recordar la veces que he visitado el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, pero tengo claro que los sentimiendos que me afloran siguen siendo los mismos. No sé si mi primer viaje fue con un Seat 600 que me compré para ir al servicio militar -creo que sí-. El viaje fue eterno, cientos de curvas que parecían no acabarse nunca. Una vez allí, el esfuerzo resulta insignificante al contemplar semejante espectáculo de la naturaleza: el bosque mediterráneo en estado puro. Ante nuestras miradas urbanas aparecen montañas cubiertas de vegetación autóctona y cientos de especies animales, que, en estos parajes, encuentran sus últimos reductos.
Reina la encima y la cabra montesa, el lentisco y el ciervo, el madroño y el muflón. En el cielo los vigila sigilosamente el buitre leonado a la espera de los despojos de alguna pieza abatida por el águila real. En las riberas, sobre la rama de un chopo, un martín pescador espera el momento de arrojarse sobre las cristalinas aguas para apoderarse de un alevín de trucha. A nuestro paso las ardillas nos asombran con sus acrobáticos movimientos, mientras consiguen apropiarse de alguna bellota o el rojo fruto del escaramujo, haciendo las delicias de los más pequeños.
Una gran sensación de libertad nos inunda al contemplar el paisaje desde los numerosos miradores del parque, desde los que, por muy bien que conservemos la vista, nunca alcanzacemos a ver los lindes del bosque.

El concierto de sonidos que escuchamos desde nuestra llegada es, con mucha diferencia, la mejor banda sonora de la excursión.

No hace falta hablar de la enorme oferta hotelera y de restaurantes que se ha ido implementado en la zona desde mi primer viaje hace ya más de veinticinco años. La hay para todos los gustos y economías.
Por todo lo anteriormente expuesto, ruego a los responsables del
Consejo Rector del Parque: no permitan más intervenciones turísticas en la zona y les rogaría una mejora importante en la señalización, tanto de los puntos de interés, como de las rutas de senderismo, cuya señalización resulta insuficiente o inexistente, cuestiones estas incomprensibles para un parque natural de esta categoría.
¿Bonitas fotos, verdad?

miércoles, 20 de octubre de 2010

El tamaño no importa:¿O sí?


Estamos hartos y aburridos de escuchar esa argumentación, pero cada vez tengo más claro que es totalmente cierta. Si no que me lo digan a mí.
Compramos estas bicicletas, quizás pensando más en lo estético que en lo práctico. Suele ocurrir... o ¿voy a ser yo el único que en ocasiones piensa con los pies? La cuestión es que nos dimos cuenta de que en lugar de ciclistas parecíamos artistas del Circo Price. Sobre todo por los comentarios y las risas de las personas que se cruzan en nuestro camino. Siempre se ha dicho: más vale dar risa que lástima. Nuevamente estoy de acuerdo con el refrán. Pero volviendo a la cosa del tamaño, nos hemos dado cuenta de que para mover esas bicicletas y debido -supongo yo- al diminuto tamaño de sus ruedas, para avanzar un kilómetro tenemos que pedalear diez veces más que si estas fueran unas ruedas como las demás. Pero no lo son.
Pensando en positivo, ya que no había forma de que me devolvieran el importe de mi dudosa inversión, llegué a la conclusión de que estas miniaturas tienen infinidad de ventajas que gustosamente les voy a enumerar.
Primero: Las dos bicicletas me caben sobradamente en el coche.
Segundo: En un kilómetro quemamos más calorías que con las bicicletas convencionales.
Tercero: La risa que provocas se te contagia, de tal manera que haces deporte y te tronchas de la risa.
Cuarto: No caigo ahora mismo, pero si encuentro alguna causa más lo anunciaré.
Lo que han conseguido estas bicicletas es que hagamos deporte. Sé de mucha gente que tiene bicicletas enormes y nunca las utiliza, por lo que he llegado a la conclusión de que lo importante no es el tamaño, sino darle buen uso a lo que se tiene.
Las personas tenemos la fea costumbre de desear todo aquello que no tenemos, pero cuando por fin lo poseemos, ya ni lo usamos, por grande y ostentoso que esto sea.
Nosotros a pedalear y el que no pueda... a patalear.
Por cierto, me hizo mucha gracia el nombre de la panadería "El Pantalones"...¡con dos cojones!

sábado, 16 de octubre de 2010

Pedro Pardo un escultor genial


Perico Pardo era un escultor de raza, de fuerza y de genio. Tuve la suerte de conocerlo de la mano de su hijo Carlos "El Polaco" apodo por el que lo conocíamos en el barrio de Vistalegre. Para mí, Perico representaba una figura enigmática. Yo veía en él a un hombre tan atormentado como interesante. Recuerdo con mucho cariño las charlas que mantuvimos sobre arte, su carrera, su exitosa exposición en Madrid y su enfrentamiento con el galerista que le quería condicionar su trabajo, a lo que él se negó rotundamente. Perteneció a un grupo de artistas murcianos excepcionales con los que en ocasiones compartió estudio, exposiciones y, sobre todo muchas horas de convivencia, como fueron José María Párraga, Manolo Belzunce, Jean Pierre Caubios y Elisa Séiquer, entre otros artistas, a los que les tocó vivir la convulsa etapa de la Transición Democrática.

Sus esculturas de aluminio siempre fueron mis favoritas. Su obsesión era conseguir en sus obras el movimiento, algo que en una escultura es muy díficil de conseguir. Recuerdo de esas series un toro inconcluso que parecía en plena carrera, con una fuerza y una energía inigualables.

Cuando sufrió la embolia cerebral su cuerpo se paralizó parcialmente. Su mano derecha quedó impedida y con ello su capacidad de enfrentarse a materiales duros y pesados. En lugar de resignarse, cosa que nunca hizo, siguió luchando para seguir expresándose y con la mano izquierda -que nunca había usado- comenzó una larga serie de dibujos, con cierta tendencia cubista y marcado estilo escúltorico. Esos dibujos -casi perfectos- representaban motivos cotidianos, bodegones, pájaros que veía desde su ventana y, sobre todo, el barco fenicio de Bolnuevo, que le inspiraba de una forma casi obsesiva en los últimos años de su vida.

Siempre he reconocido mi admiración por Pedro Pardo. Creo que no se le ha valorado adecuadamente y que su obra no tiene el reconocimiento que merece.

Esta pequeña entrada a mi blog pretende ser un humilde homenaje a Pedro Pardo como artista y como persona. En la foto, puede verse una de sus pocas obras que pueden encontrarse en las calles y jardines de Murcia, la pueden contemplar en el jardín del Malecón. Creo recordar que se titulaba "Homenaje a la Lechuga"