En construcción
Escribir todo esto era la única salida que me quedaba.
lunes, 6 de julio de 2026
Mercero y escritor
Admiro a Paco López Mengual. Lo admiro tanto en lo personal como en lo literario. De él, como persona, destacaría su sencillez, su cercanía y su generosidad. De sus libros destacaría lo mismo. Leer sus novelas o sus cuentos es como escucharle en sus variados recorridos literarios por las calles de Murcia, de Cartagena, del cementerio de Molina —con nocturnidad y alevosía— o por las estribaciones de la Sierra de la Pila, rememorando las viejas hazañas de los bandoleros.
Paco es de hablar y de escuchar. Es de echar una mano. Es de impulsar la cultura y de aportar dinamismo. Confieso, con orgullo y sin ruborizarme, que lo considero uno de mis grandes referentes, no solo como escritor, sino también como persona. Como decía mi madre: «Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija».
miércoles, 1 de julio de 2026
¡Mamá teta!
Sigo avanzando con mis publicaciones gráficas en el Diario La Opinión de Murcia. La Pintada se ha convertido en una ventana abierta a los lectores de este diario desde la que se divisa mi mundo interior. Imagino sus caras de sorpresa, sus reflexiones personales al contemplar mis dibujos o mis collages. Al escribir estas líneas, ya se han publicado 43. Nunca imaginé que algo así pudiera ocurrir.
Siempre he realizado collages y dibujos sin tener formación artística. Lo hago como una forma de terapia. A veces necesito escribir para desahogarme y, en otras ocasiones, cuando las palabras se me atascan o no adquieren la forma que necesito, me refugio en la tinta china o en las tijeras y el pegamento de barra.
Al final, sin que haya una razón aparente, siento la necesidad de expresarme, de confrontarme, de exponerme, de decirle al mundo que vivo, que sufro, que respiro y que, pese a todo, no pierdo la esperanza de que, entre todos, podamos hacer de este mundo un hogar en el que nadie se sienta excluido.
lunes, 29 de junio de 2026
La vida que no es tan vida
La vida a la carrera. Sin tiempo para lo importante y de sobra para lo superfluo. Creando enemigos de ficción para ocultar la raíz de los problemas. Aparentado vidas de ensueño que nos quitan el sueño. Sin tiempo para una lectura, una partida de cartas, un abrazo chillao, un momento de calma, mientras nos dejamos la vida en pantallas infinitas cargadas de mentiras y de sesgos malintencionados. Existe un mundo al margen de las tendencias, de lo que se supone que hay que hacer. Un mundo propio, único, sin alaracas, sin exhibicionismo, sin likes, sin inversiones, sin famosos de mediopelo. Un mundo real, de carne y hueso, con risas y llantos, con esfuerzos y con siestas de baba. Con colas en la carnicería, con charlas en la peluquería, con vecinas que comparten recetas y que llaman al mediodía pidiendo un poco de perejil. Un mundo sin raiders, sin Amazon, sin comida prefabricada, sin Bitcoin, sin salvapatrias, sin tipos duros, sin todólogos que no saben de nada. Existe una vida distinta al alcance de todos. Tan solo hay que atreverse a buscarla entre la abundante maleza de lo irreal.
jueves, 18 de junio de 2026
De nuevo en Varsovia
Heráclito, que era un tío listo, dijo:"Ningún hombre pisa dos veces el mismo río, porque no es el mismo río y él no es el mismo hombre". Esta mañana me he asomado por enésima vez a esta ventana del hotel Campanile, en Varsovia, y he visto otra ciudad, otras personas corriendo al trabajo, y lo hacía con una mirada distinta. Nada vuelve a ser igual. Todo fluye, como el agua de un río infinito. Evoluciona y se transforma ante nosotros. La Varsovia de hoy no es la Varsovia que conocí hace casi 17 años, ni yo tampoco.
viernes, 29 de mayo de 2026
lunes, 18 de mayo de 2026
La olivera gorda de Ricote
El encanto de Ricote es cautivador. Su historia, su paisaje, sus montañas y su gastronomía seducen al viajero, sea cual sea su origen o condición.
Ricote no sería Ricote sin su “Olivera Gorda” y sus leyendas. Resulta emocionante situarse frente a un árbol que tiene 1.400 años de antigüedad. Si esta olivera tuviera ojos, ¿cuánto habría visto? ¿Quién plantó este árbol?
Nuestras raíces musulmanas son también sus raíces. El Valle de Ricote fue uno de los últimos reductos moriscos de España, ya que en sus fértiles tierras habitaron hasta su definitiva expulsión por el rey Felipe III en el siglo XVII.
El esplendor de Ricote y de su más ilustre hijo, el sabio Al-Ricotí, bebe de las místicas fuentes del sufismo. El propio rey Alfonso X el Sabio lo tuvo como referente y asesor, y fruto de esa estrecha relación le encomendó la misión de crear el Estudio General trilingüe de Murcia, considerado la primera universidad de la región.
El rey castellano sufrió presiones por su relación con el sabio de Ricote, por lo que le solicitó con vehemencia que se convirtiera al cristianismo, algo que Al-Ricotí rechazó, exiliándose en el Reino nazarí de Granada.
Otro sabio entre los sabios que nació en Ricote fue Ibn Sabin. Me apasiona pensar, cuando miro sus huertos, sus acequias y sus palmeras; cuando subo hasta lo alto del cerro en el que se convierten en polvo los restos de su castillo, que Ricote fue una fascinante cuna del saber.
¿Cuánto sabrá de nuestra historia su Olivera Gorda?
lunes, 27 de abril de 2026
Involución
No sé si me estoy perdiendo algo. Tal vez no veo, escucho o leo a determinados medios y personajes. Tal vez esté despistado y no sea capaz de interpretar lo que sucede a mi alrededor. Puede que me falte raciocinio o sentido común. La cuestión es que pienso que los problemas que nos acechan no vienen por ahí.
Los problemas reales que nos amenazan se distorsionan, se difuminan, se pervierten y se minimizan, y se inventan otros basados en el miedo y el odio. Destruir es mucho más fácil y barato que construir. Odiar es más fácil que amar. Discriminar y segregar es mucho más fácil y rápido que cohesionar e integrar. El miedo es un emulsionante social de acción rápida: crea un enemigo y ya. Divide y vencerás.
Mientras esto sucede, no queda un río sin contaminar, ni un ecosistema que no esté en peligro. Respiramos aire con niveles de toxicidad insoportables, esquilmamos los recursos naturales, hablamos de desregular, de cuestionar los derechos humanos, de liberalizar aún más los mercados.
Yo debo de ser un perro verde, un bicho raro, un infeliz que mira con asombro nuestra incapacidad para distinguir el bien del mal. Prefiero la diversión a la inversión; el amor al dolor; la paz a la guerra; la sonrisa de un niño a la mueca impostada de un banquero; un poema a un fusil; un beso a un insulto; los intereses de un jubilado a los de un político.
Soy incapaz de aceptar que la sociedad ha comenzado a involucionar. Me niego a pensar que no seamos capaces de escuchar el tic-tac del reloj que amenaza con acabar con el Estado de derecho. Detrás de la era de la posverdad se escondía un inesperado regreso a la Edad Media. ¿No habrá nadie capaz de parar esta locura?
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