lunes, 27 de abril de 2026

Involución

No sé si me estoy perdiendo algo. Tal vez no veo, escucho o leo a determinados medios y personajes. Tal vez esté despistado y no sea capaz de interpretar lo que sucede a mi alrededor. Puede que me falte raciocinio o sentido común. La cuestión es que pienso que los problemas que nos acechan no vienen por ahí. Los problemas reales que nos amenazan se distorsionan, se difuminan, se pervierten y se minimizan, y se inventan otros basados en el miedo y el odio. Destruir es mucho más fácil y barato que construir. Odiar es más fácil que amar. Discriminar y segregar es mucho más fácil y rápido que cohesionar e integrar. El miedo es un emulsionante social de acción rápida: crea un enemigo y ya. Divide y vencerás. Mientras esto sucede, no queda un río sin contaminar, ni un ecosistema que no esté en peligro. Respiramos aire con niveles de toxicidad insoportables, esquilmamos los recursos naturales, hablamos de desregular, de cuestionar los derechos humanos, de liberalizar aún más los mercados. Yo debo de ser un perro verde, un bicho raro, un infeliz que mira con asombro nuestra incapacidad para distinguir el bien del mal. Prefiero la diversión a la inversión; el amor al dolor; la paz a la guerra; la sonrisa de un niño a la mueca impostada de un banquero; un poema a un fusil; un beso a un insulto; los intereses de un jubilado a los de un político. Soy incapaz de aceptar que la sociedad ha comenzado a involucionar. Me niego a pensar que no seamos capaces de escuchar el tic-tac del reloj que amenaza con acabar con el Estado de derecho. Detrás de la era de la posverdad se escondía un inesperado regreso a la Edad Media. ¿No habrá nadie capaz de parar esta locura?

lunes, 13 de abril de 2026

La pintada

Aún no quepo en mis gozos. Tras más de 30 años haciendo collages y dibujos como terapia, estos trabajos han encontrado un medio por el que llegar a la mirada del gran público. Gracias al diario "La Opinión de Murcia", daré vida a una pequeña sección titulada "La pintada", en la que irá apareciendo una selección de entre los cientos y cientos de dibujos y collages que atesoro en los cajones de mi estudio. Sé que seré juzgado, alabado y criticado. Sé que me adentro en un espacio nuevo y me enfrento a un gran reto. Lo sé y lo asumo con la humildad y la honestidad que me caracterizan. No soy un artista, ni un dibujante, ni un diseñador gráfico: simplemente me expreso; a veces escribiendo y, en otras ocasiones, dibujando y recortando. Para mi no hay diferencia: me expreso con libertad y sencillez, como respuesta al mundo tan hermoso, tan complejo y en ocasiones tan desgarrador, que nos rodea. Mil gracias a Paco Lopéz Mengual y a Ángel Montiel por haber hecho posible esta nueva aventura, en la que me embarco sin chaleco salvavidas, haya sido posible.