jueves, 18 de agosto de 2016

El loco del orto


- Doctor -me dijo- yo he creado un mundo, pero nadie quiere entrar en él. ¿Por qué doctor, qué tiene toda la gente en contra mía?
- ¿Por qué piensa usted que la sociedad tiene algo contra vos?
- Me rechazan. ¡Esos infelices rechazan mi mundo!
- Tal vez se encuentren bien en el suyo. ¿No cree?
- Pero cómo va a ser eso. ¡Eso es imposible! ¡Qué diablos van a saber ellos...si no saben nada de nada!
- ¿Y usted por qué sabe tanto?
- ¡Y yo qué sé! La vida me hizo así.
- ¿Y a ellos, cómo les hizo la vida?
- Doctor, no se alarme, pero yo creo que les parieron por el orto. Son requeteboludos.
- ¿Y usted es más listo que ellos, no es así?
- Pues claro que sí. Bien lo sabe usted, doctor, que me lleva tratando desde los quince años. Yo soy un tipo único. Alguien verdaderamente especial.
- Me alegro por vos.
- No parece usted muy convencido de lo que dice, doctor.
- Es que aquí sólo tratamos a personas especiales. De hecho, mi clínica se dedica exclusivamente a tratar a ese tipo de personas.
- ¡Pero qué dice, pelotudo! Esto es un loquero. Aquí sólo estamos los locos.
- ¿Pero acaso usted está loco?
- Claro que no, el loco es usted. Los locos son ellos. Yo tan sólo soy un tipo que ha creado un mundo en el que nadie quiere entrar. Y eso me está volviendo loco.
- ¿Y qué tiene su mundo de particular, a ver?
- En mi mundo no hay que trabajar, y el sexo es libre, lo puedes hacer con quién quieras. ¡Y a la hora que quieras! Y sobra la comida y la Coca-Cola.
- ¿Y a pesar de todo eso, nadie se apunta a su mundo?
- No, claro que no. Por eso le dije que están todos locos de remate.
- Pues es evidente que lo están. Yo veo a su mundo mucho más interesante que el nuestro.
- Lo que más me gusta de vos, a parte de su señora, es que siempre me da la razón.
- Le doy la razón como a los locos.
- ¡Qué reboludo que soy! ¡Era por eso! ¡Yo no estoyyyyy locooooo! Sáqueme de aquí o mañana me inventaré un mundo nuevo.
- Bueno, pues entonces hablamos mañana otro tantito, si le parece. Chao.
- ¡Qué le den por el orto, doctor! No pienso volver a hablar nunca más con usted.

16 comentarios:

  1. jaja casi casi lo convence! este mundo es de locos... para que encerrarlos? encierren a todos! o no! mejor cada quien su mundo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cada mochuelo a su olivo, Maricruz. Un abrazo.

      Eliminar
  2. En este mundo ya la locura y la cordura se enredan en el mismo cordel...
    muy buen relato. Y divertido !!!
    😀😀

    ResponderEliminar
  3. La pierna de plástico Nº 9 de un mercadillo

    No había nada comparable a ella. Hacíamos el amor cada fin de semana a escondidas en la habitación. Todos los sábados por la tarde me esperaba desnuda en mi imaginación… y su pierna era irresistiblemente perfecta… No sé el porqué, pero quedé atrapado por ella. En mi memoria durante la semana aparecía el resto de la maniquí y su pierna como algo mágico y verdadero a la vez; una pierna perfectamente imperfecta que me llamaba al sexo. Cada Jueves pasaba por el mercadillo y me paraba delante de un puesto donde todo eran señoras menos yo, y me dedicaba a examinar el género concienzudamente... La pierna número nueve. Sí, esa era la que me enseñó a dar besos al aire recreándome en la imaginación mientras me revolcaba solo en la cama como un poseso. Más de una vez quise secuestrarla y arrastrarla por detrás de aquel furgón; poseerla y hacer del erotismo un arte para amar el plástico. Durante toda la semana la esperaba con impaciencia hasta que llegaba el jueves...y allí estaba: inconfundible entre sus hermanas gemelas; con un toque erótico que me volvía loco...siempre quise tocarla y abrazarla pero no encontraba la manera. A veces me hacía el distraído y al pasar por su lado arrojaba una moneda al suelo: Era el momento perfecto para acariciarla, tocar esa pierna con ese tobillo que daba la sensación de bailar un eterno tango o un baile de cancan al estilo del viejo oeste. Pero no la tocaba por miedo a sufrir múltiples orgasmos en público. Desde que la vi mi vida ha cambiado por completo. Solo tomo comida plastificada y gominolas por aquello de la goma. Incluso he excavado una especie de zulo en el cuarto de baño de casa para que sólo sea mía...solo mía...!!!que deseo más lujurioso!!. Apenas duermo, he dejado de ir a la oficina, no visito a los amigos y tampoco me tomo mi cubata de ron con coca-cola. Ella esta presente en mi pensamiento y no sé lo que voy hacer. Ayer la fotografíe con la cámara de mi móvil y ya he cargado cuatro veces la batería. Apago la luz del cuarto y aparece en la pantallita como una actriz de cine a la que yo, me entrego al onanismo puro y duro.
    No se lo que hacer doctora.--¿Doctora?---¿Me escucha doctora?(abre los ojos tumbado en el diván y ve una falda, unas piernas, unas medias. Las medias de su amor. Se lanza por ellas y del golpe se vuelve a caer de la cama. Su mujer enciende la luz y le dice...!!!Manolo!!! Estoy seriamente preocupada contigo. Te dije que no tomaras mas enfermos mentales en tu consulta porque te afecta muchísimo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para quitarse la prótesis, Buscador. Un abrazo.

      Eliminar
  4. Jajaja, porqué nadie querrá entrar en sus mundos?
    Besos.

    ResponderEliminar
  5. No estaría mal un mundo nuevo...

    Muy bueno tu relato
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, ya que, como sigamos por este camino tendremos que buscarle un repuesto al planeta, pero no va a ser fácil. Saludos.

      Eliminar
  6. Que tan loco o loca se debe estar para estar tan cuerdos o más locos de lo que estamos? quien lo sabra.....
    Lo único cierto es que la cordura es solo un puente entre la realidad y la locura, pero..... y que es la locura?, yo diría que un puente entre mantenerse vivo en estos tiempos o perder poco a poco la escaza cordura que no deja la locura.
    ¿Qué locura es todo esto verdad?.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo estoy loco de contento de volver a leerte. Mil gracias, Katherine.

      Eliminar
  7. Debo de estar loco, yo también quiero un mundo así, jejejej

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sé que es por lo de las Coca-Colas....pillín. Saludos.

      Eliminar
  8. ¡Qué desagradecida es la gente! Crea un mundo, con lo difícil que es eso, y luego nadie quiere ir...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para que veas, Dyhego. No hay derecho. Saludos.

      Eliminar