domingo, 11 de febrero de 2018

Más corto, por favor

                         


Hace unos días, un amigo que prefiere mantenerse en el anonimato, me confesó que cuando escribo relatos demasiado largos no los lee. La lectura, para mí, es cosa de centímetros. Soy de los que sólo leo los titulares y con eso me sobra y me basta para hacerme a la idea del resto del contenido -me explicó.
-¿Y, entonces, nunca lees un libro? -le pregunté.
-Sí, claro que sí. Lo que ocurre es que los leo del mismo que leo las noticias -me aclaró.
-O sea, vamos a ver: ¿compras un libro, lees la portada y ya está? -le planteé.
-Sí, sí, así es. Lo compro, leo el título, veo quién lo ha escrito, lo dejo en el recibidor de casa para que todo el mundo que llegue vea que soy un tipo muy instruido, y sanseacabó.
-¿Y con eso te haces a la idea de lo qué va un libro? -le cuestioné.
-Claro. Por ponerte un ejemplo. Yo nunca leí El Quijote, pero sé que el libro iba de un tipo loco, seco como el trigo, que tenía un escudero gordo a más no poder, y que tenía un amor platónico que se llamaba Dulcinea del Toboso. El tipo era miope y confundía los molinos de viento con gigantes y se pasaba la vida metiéndose en líos. 
-Es la sinopsis más descabellada que he escuchado sobre El Quijote...
-Pues tiene su mérito ¿no crees?
-Sin duda alguna.
-¿Quieres que te resuma algún libro más?
-De acuerdo, dime: ¿de qué iba 50 Sombras de Grey?
-Ese es muy fácil. Ese iba de follisqueo...Un tipo guapo, más rico que Onassis, al que le iba más el sado que a los pavos la mierda. 
-Pues esa sinopsis tan poco te ha quedado tan mal. A ver, dime alguna otra...
-Por ejemplo...el último que he comprado es un libro que lleva por título "Haciendo cola para Soñar", de un tal José Fernández Belmonte, y que se dedica a escribir en los aviones durante los viajes que hace por el mundo para vender champús.
-Sí, he oído algo sobre ese libro. ¿Y de qué va?
-No lo sé, aún lo tengo en la mesita del recibidor...
-Pues entonces háblame de otro.
-¿Tiene que ser de un libro o te vale un cuadro?
-Estamos hablando de libros.
-Es que los libros me aburren. Creo que los aborrecí de tanta sopa de letras que me daba mi abuela de pequeño.
-¿Y los cuadros no?
-Los cuadros no, porque yo los interpreto como a mí me da la gana.
-¡Pero si con los libros haces lo mismo!
-Si, pero el título ya te lo condiciona todo.
-La mayoría de los cuadros también tienen un título -le expliqué a mi anónimo amigo.
-Sí, es cierto, pero tú ya sabes que yo no soy mucho de leer. Lo mio siempre ha ido más por el mundo audiovisual.
-¿Las pelis y eso?
-Sí, aunque ahora soy más de series... si no ves series en Netflix no eres nadie en el gimnasio.
-¿También vas al gimnasio?
-Desde luego, Pepe, qué anticuado que te estás quedando. Tú sigue perdiendo el tiempo nadando a contracorriente que vas listo...

13 comentarios:

  1. Mentiría si te dijera que hago como tu amigo, pero de alguna manera sí le doy la razón. Cuando me pongo a leer un libro sé que su lectura tiene que ser extensa, pero cuando entro a un blog espero una extensión corta. Con mucha frecuencia paso a otro para volver en otro momento y a veces lo hago y a veces no.
    Saludos.

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  2. Si la lectura gusta no hay libro que se deje en una mesita.
    Lees aunque no tengas tiempo.
    Tu amigo eso de leer pues parece ser que no le va mucho :)

    Saludos!!

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  3. Tu amigo puede que sea anonimo, ...jajaja, con lo que te gusta ir en contra corriente ahora le van a decir al chache por donde viene el agua. NO CAMBIES

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  4. A veces no queda más remedio que si lo que se relata lo conlleva tiene que ser largo, porque no puedes acortarlo. Pero hace mucho tiempo me dijo una persona, si escribes algo procura que no sea muy largo, y quizá lo lea alguien; pero por lo contrario si es muy largo no lo leerá nadie. Los libros ya son otra cuestión, para eso son libros, y dependiendo del grosor, ya sabes si estás dispuesto a leerlo o no.

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  5. Si un libro es interesante, no importa que sea extenso.
    En los blogs, parece que es mejor no alargarse demasiado.
    Un abrazo.

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  6. Una historia interesante José. Y divertida.

    Si bien como dice Amalia, en estos lares es mejor ser algo conciso...

    Abrazo.

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  7. Pasa, amigo. Aquí en mi tierra las mismas monjitas del Colegio de la presentación llenaban los anaqueles de libros. Una vez pregunté. Veo que los libros en los estantes se mantienen en perfecto estado. Como si no los leyeran. A lo que respondió la monjita bibliotecaria. Los tenemos solo para mostrar a los supervisores, que si tenemos una biblioteca con muchos libros. Luego no es falso el cuento de un amigo, que contaba que su jefe compraba por centímetros de lomo los libros. Un abrazo. carlos

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  8. Yo soy de las que leen, empiezo y si me gusta lo leo hasta el final sea grande o no. Besitos.

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  9. Me ha hecho reír eso de que si no ves series de Netflix no eres nadie en el gym. Parece ser que es así :D

    Besos :)

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  10. Jajaja, ¿te vale un cuadro? Nada lector pero muy simpático tu personaje.
    Un abrazo.

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  11. En lo que terminó la historia: de algo trascendental pasaron a algo mundano, cotidiano, intrascendente. Le diste un buen giro.

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  12. Con lo cansada que ando siempre,leer me duerme,prefiero ver neflix o peliculas de algun libro , y gracias a Dios por mis hijos porque ellos me explican lo que no entiendo o me cuentan lo que ellos leen (ellos su leen).asipuedo ir al gimnasio, mantenerme al dia y tener amigos escritores como tu ... gracias a esto me he dado cuenta que mi vida es interesante.

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  13. Jfb:
    hay relatos cortos que te gustaría que fueran largos y libros largos que te gustaría que fuesen cortos...
    Quiero hacerme con tus libros, ¿te importa recordarme el enlace? Gracias.
    Salu2 largos.

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