viernes, 1 de abril de 2022

El burro escribiente

Acumulo relatos sin publicar. Palabras archivadas que anhelan ver la luz y ser leídas como les corresponde. Al César lo que es del César -decían. Tal vez este cúmulo de palabras que intento ordenar mientras vuelo con destino a Grecia, únicamente sirva para seguir acumulando palabras; palabras que fijan sentimientos en el frágil sustrato de mi existencia. Escribo sin un fin aparente, o simplemente por apariencia. Intento demostrarme a mí mismo que puedo aspirar a ser escritor; un escritor con toda la deformación a la que me condena mi carencia de formación. Borriquito como tú, tururú...que no sabe ni la u, tururú...-cantaba el mítico Peret. Así me siento yo, como un borriquito, o un niño travieso, de espaldas a la realidad, y con orejas de burro. De haber podido elegir me hubiera gustado ser como Platero, ese burrito paciente y reflexivo que nos presentara el Nobel Juan Ramón Jiménez. Sin embargo, a veces me siento como un burro de carga. Una carga infinitamente mayor que la que debería de cargar un burro viejo de dos piernas como yo. Tiro cansado del carro de mi vida, sumando años, sorteando baches y empinadas pendientes por el camino. Tránsito a paso lento, tirando ya más con la fuerza de la experiencia que con la fuerza bruta. La pantalla del avión dice que ya hemos sobrevolado Italia. Del Adriático al Egeo. Mi compañera Santi duerme masticando su futuro. Yo escribo como condena, o quién sabe si como liberación. Ahora que lo pienso me veo más como un burro de molino, dando vueltas y más vueltas, moliendo grano para que los demás coman. No sé qué pensar cuando me da por pensar. A veces pienso que sería mejor no pensar tanto y simplemente seguir tirando del carro hasta que el cuerpo aguante.

5 comentarios:

  1. Los escritos que calan salen de la sensibilidad, no de la formación. Ya puedes tener todos los estudios que quieras, pero si no tienes el ángel no llegan al lector como hacen los tuyos.

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  2. ¿Cómo se hace para dejar de pensar?
    Si encuentras la forma por favor coméntanosla.

    Saludos,
    J.

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  3. Tu sigue escribiendo que escribes muy bien. Besos.

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  4. Yo muchas veces digo: "No pienso" y no pienso. Es bueno hacerlo de vez en cuando, sobre todo por las noches. Por cierto, la canción de "Borriquito como tú tururú..." es de Perét. La de Manolo Escobar es "Mi carro me lo robaron..." que también mencionas al final un carro aunque no sé si es el mismo ;)) Si es que no se ríe quien no quiere.
    SAludos.

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    1. Ya lo he corregido, Manuela. Muchas gracias por tu ayuda y por leerme. Un abrazo.

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