sábado, 1 de octubre de 2016

Discurso para el primer cumpleaños de Ana Maria


Últimamente escribo mucho. Cuánto más escribo más utilizo la escritura como elemento de comunicación, como un modus vivendi con el que proyectarme hacia los demás sin ninguna causa aparente que lo justifique. Hoy, obviamente, tenía que escribir sobre mi pequeñaja, ya que ella ha sido la que nos ha convocado a todos aquí, centrando mi discurso en ella, en esa pequeña bichita, que tiene la energía de seis gigantes, intentando abstraerme de todo lo demás. Y la verdad, es muy difícil escribir o pensar en un hijo, sin que, automáticamente la mente se disperse también hacia nuestros otros hijos. Y, por fortuna para nosotros, también está aquí, hecha ya toda una mujer, mi hija Yolanda, la misma que desde los ocho o nueve años, y ya tiene veintiuno, nos venía demandando una hermanita.
Yo podría enumerar muchas cosas preciosas que ha generado en mí esta inesperada paternidad, casi in extremis, pero lo que me ha pedido Gloria es que hable sobre Ana Maria y me deje de monsergas. Pero, ¿cómo hablar de Ana Maria, esa pequeñaja que tiene la energía de seis gigantes, y la sonrisa más dulce que un bombón de chocolate, sin hablar de ella?
Por que fue Gloria, y no yo, quién decidió dar ese paso y lanzarse con todas sus fuerzas a buscarla. Y, como creo que todos los aquí presentes sabréis, no fue cosa fácil. La naturaleza es caprichosa, y, en ocasiones, le da hijos a quién no los quiere y les niega la mayor a los que andan como locos por tenerlos. Y, claro, de no haber sido por nuestros compañeros de Tahe Fertilidad, nuestros deseos, casi con toda probabilidad, hubieran caído en saco roto.
Y es en ese punto, por si no hubieran ya suficientes puntos de fusión entre lo que somos y lo que vivimos, en el que se personalizan y cobran vida todos nuestros esfuerzos. Luchamos, casi sin saber muy bien para qué, ya que podríamos haber optado por otros trescientos proyectos alternativos, por poner en marcha la mejor clínica de fertilidad de este país, y hete aquí la razón de esa inconsciente necesidad. Para nosotros, y para miles de parejas como la nuestra, ese esfuerzo se ha materializado en su razón de ser, en el eje principal de la convivencia de las parejas, y en una fábrica maravillosa de vida.
Si pienso en mi pequeña Ana María, intentando abstraerme de todo lo anterior, y sólo pienso en esa pequeñaja que tiene la energía de seis gigantes, la sonrisa más dulce que un bombón de chocolate, y las pestañas más largas que el Puente de Los Peligros, os diré, os diremos, que tanto a Gloria, como a Yolanda, como a mí, ésta loquita de culo inquieto nos ha cambiado la vida. 
Por eso agradeceré a mi esposa durante toda mi vida que supiera entender el mensaje que la vida le enviaba, que tal vez nuestra pequeñaja Ana María, desde ese otro lado desconocido en el que habitan las personitas que quieren venir a este mundo le enviaba, y que a la postre, hizo que llegara hasta aquí. 
Y ella ha venido, y vosotros habéis venido hasta aquí, para que disfrutemos juntos de su primer cumpleaños.
¡Feliz cumpleaños, Ana María!¡Gracias, Gloria!

24 comentarios:

  1. Muchas felicidades a la pequeña. Y a ustedes. Disfrutad mucho de ese amor tan unico y diferente como es el de los hijos.
    Besitos

    ResponderEliminar
  2. Las buenas familias son así. Puro amor.
    Crecer juntos y aprender y enseñar y disfrutar de la vida con sus mejores colores porque ya es complicado vivir fuera del amor familiar.

    Os deseo muchas felicidades por teneros y en especial a la pequeña cumpleañera.

    :)

    Mil besitos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Nieves, y sí, al final, es lo único valioso de esta vida. Un abrazo.

      Eliminar
  3. Me enterneciste con esta entrada, jfb. Mis felicitaciones a la pequeña, y a todos vosotros por la dicha que estoy segura os ha traido esa niña después de tantos años.

    Un abrazo

    Fina

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues ni te imaginas, es algo que vuelve a dotar de sentido todos nuestros esfuerzos. Saludos

      Eliminar
  4. Ainsss qué ternura de entrada, amigo jfbmurcia, me ha encantado.

    Muchísimas felicidades a la pequeña, y también a vosotros.

    Un beso enorme.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, María, la felicidad es un estado que tiende a expresarse con ternura. Un abrazo

      Eliminar
  5. Ahhhhh! qué lindo!!!! muchas felicidades a Ana María, a Gloria, a ti y a Yolanda!!!!

    ♪♫♪ Queremos pastel, pastel, pastel...♪♫♪

    =))))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Liliana, por tu simpático comentario. Saludos.

      Eliminar
  6. Seguro que tendrá un infancia feliz pues sois los padres perfectos...y a cada cumplaños como a cada día, el regalo de la vida.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No somos perfectos, Buscador. Como tú bien sabes la perfección no existe, pero vamos a dar lo mejor de nosotros para que nuestros hijas sean lo más felices posibles. Un abrazo.

      Eliminar
  7. Muchas felicidades al padre, a la madre y a la hermana. Y a ella por vosotros.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Unas dulces y bellas palabras.
    Muchas felicidades para Ana María y para todos.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Amalia. Tú siempre tan atenta. Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  9. Muchas felicidades a todos, y a la cumpleañera en particular, que siga aumentando su energía vital, regalo para todos aquellos que se encuentren con ella. Desde ya, me inspira a pensar en la vida.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los hijos nos cambian la vida, nos adentran en una nueva dimensión. Gracias por tus bonitas palabras, amiga.

      Eliminar
  10. Felicidades Josepe. No sólo por tu niña si no por tu familia. Eso te hace poderoso.
    Bonito discurso.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es Torcuato, un abrazo tipo Popeye. Saludos

      Eliminar
  11. Felicidades, Jfb. ¡Que hayáis pasado un feliz día todos!
    Salu2.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, Dyhego, fue increíble. Muchas gracias por tus deseos.

      Eliminar