jueves, 29 de octubre de 2026

Ana y sus empanadillas

A mi hija Ana no solo le encanta que le haga empanadillas, sino que disfruta trayendo a sus amigas para que las prueben. En este blog, casi un diario vital, hace más de once años que comencé a narrar la lucha que mantuvimos su madre y yo para que Ana viniera a este mundo. No fue tarea fácil, porque la edad no acompañaba. Sin embargo, con ayuda, Ana llegó. Y llegó para dar sentido a muchas cosas. Lo supe desde el mismo momento en que, en la pantalla de un ordenador, un biólogo me mostró un puntito brillante que parpadeaba. Ahora, once años después, Ana ni parpadea cuando se zampa mis empanadillas. Tal vez no sea una receta digna de figurar en la carta de ningún restaurante de postín, pero Ana dice que son las mejores empanadillas del mundo. ¡Amor de padre!

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