sábado, 17 de septiembre de 2016

Carta de un trabajador español al FMI


Al Fondo Monetario Internacional, a los Directivos de las Agencias de Clasificación, Dueños y Asociados de los grandes fondos de inversión, y Autoridades varias de los asuntos monetarios.

El motivo de esta misiva que les envío, cual flecha que lanzara nuestro compatriota el ya mítico arquero D. Antonio Rebollo, pretende trasmitirles un soplo de esperanza, y un plus de garantía, ante nuestros próximos compromisos de pago y ante la revisión de las expectativas de crecimiento que, para avalar y garantizar los mismos, ustedes auditan con cierta regularidad.
Sus excelencias se muestran sorprendidos por los buenos resultados macroeconómicos que está ofreciendo nuestro país cuando ya casi se va a cumplir un año de su desgobierno. Sorpresa que evidencia un gran desconocimiento sobre la realidad de nuestra ciudadanía y que ahora paso, humildemente, a describirles.
En contra de lo que se ha comentado, maliciosamente, en demasiados ámbitos, sobre la baja productividad española, he de decir, que esa baja productividad no viene dada por su fuerza de trabajo, sino por una mediocre gestión directiva que, en muchos casos, sí que tiene muy baja productividad por no estar a la altura de sus subalternos ni de la competencia que, hoy día, rige en los mercados.
Los trabajadores españoles siempre han sido muy bien valorados, ustedes lo saben mejor que nadie, por su productividad y honestidad en el trabajo, allá adónde tuvieron que marcharse a buscarse la vida, víctimas, todas las veces, de la mediocridad de nuestros gobernantes y, por extensión, de los políticos que sufre y ha sufrido nuestro país a lo largo de su dilatada historia.
Por todo ello, señoras y señores de las finanzas, no se sorprendan de la buena marcha desgobernada de nuestra economía y de nuestras finanzas. Los españoles trabajamos duro, somos creativos, innovadores, ingeniosos, valientes, y la dificultad no suele amedrentarnos.
El problema de España, no es su pueblo, no es su ciudadanía, no es que hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades, señoras y señores economistas,  el problema, el Caballo de Troya de nuestro país son nuestros políticos, son nuestros gobernantes, y por tanto, en ausencia de estos, o en un escenario de elecciones permanentes como el que estamos viviendo, en el que tienen restringidos los recursos que manejan, los desvíos de fondos y la corrupción se hace más compleja de ocultar, y lo poco que llega lo hace adónde tiene que llegar.
Los ciudadanos de este país estamos muy por encima de la catadura moral de la mayoría de nuestros políticos.  El hecho de trabajar, de sol a sol, nos hace respetar a todo aquel que trabaja a nuestro lado y comparte nuestro sudor. Es el hecho pernicioso de no trabajar, y pegarse la vida padre cobrando una pasta por estar durmiendo sobre un escaño, que encima otorga aforamiento, lo que más pervierte y afecta a nuestra economía. Entrar en política siempre ha sido un paso previo para forrarse, como se le ha escuchado decir a más de uno de ellos, cosa bien distinta a cuando alguno de nosotros entra a trabajar a una panadería, a una peluquería, o a una obra. Ahí, los que tiramos del carro de la economía real, entramos a trabajar y a defender sus capitales. Señoras y señores del FMI, los trabajadores de este país somos los que les estamos cumpliendo, pese a la lacra de políticos corruptos que azota y desvirtúa a este país y que nos avergüenzan a diario como ni ustedes mismos pueden llegar a imaginar.
Por todo esto que les he intentado explicar, es por lo que España crece por encima de sus expectativas y de las previsiones que ustedes habían proyectado. España, pese a nuestros políticos, somos los españoles. Esos con los que ustedes tratan, y que tantas dudas les generan, no nos representan, representan a sus propios intereses y los de sus propios partidos.
Por desgracia, el auténtico desgobierno en España lo sufrimos cuando tenemos gobierno. Por fin, y de una vez por todas, señoras y señores del FMI, ¡España va bien!.
Suyo afectisimo seguro servidor.
Un trabajador español.


14 comentarios:

  1. Muy buena carta... Que no dejemos de decir estas verdades.Y no olvidar jamás, que nosotros tenemos a los políticos así de mal echados a perder. Debemos ser más participativos y exigentes.
    Un beso.

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  2. Me adhiero totalmente a esta carta . Y,además, con un gran aplauso por lo bien escrita que está.

    Un abrazo.

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  3. Todo trabajador español debería estar de acuedo con esta carta.
    Es fantástico como lo desglosas y relatas.

    Un saludo!!

    :)

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  4. Lo podías haber dicho más fuerte, pero no más claro.
    Firmo debajo.
    Saludos.

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  5. Llevamos un año sin gobierno y para lo que sirve, mejor estamos sin él, por lo menos no nos suben los impuestos, que siempre los pagamos los mismos.

    Está genial la carta.

    Un beso.

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  6. No es una novedad su carta amigo. Parece que vivimos en la resignación con todas las fatigas del trabajo. Que quiere que le diga si su carta la llevamos todos por dentro...

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  7. que te puedo decir... México esta muy mal.pero seguimos trabajando muy duro, saludos.

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  8. Cuanta razón. Pero seguimos siendo marionetas dirigidas por por manos negras con guantes blancos.

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  9. Te dejo mi blog de poesia por si quieres criticar gracias.
    Me gusta mucho el tuyo.
    http://anna-historias.blogspot.com.es.

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  10. No le quitaría ni una coma. Saludos.

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  11. mmm, una historia familiar en la mayoría de los países. El gobierno rara vez representa a la clase trabajadora.

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  12. Trabajador español, mexicano y de muchos otros países también pudiera ser!

    Bien jfb

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  13. Nuestros políticos son ineptos y muchos de los empresarios unos explotadores.
    La economía crece pero las condiciones laborales han empeorado muchísimo. ¿Cómo se van a poder independizar los jóvenes con salarios que no llegan a los 1.000 euros? ¿Cómo van a poder comprar algo, viajar y consumir si no tienen ni dinero ni tiempo? Sueldos miserables y horarios de esclavitud.
    ¡Menudo tanden, polítivos y empresarios!

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  14. Una carta muy bien escrita y muy clara, totalmente de acuerdo

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