viernes, 18 de agosto de 2017

Réquiem por la cordura


Soy blanco, supuestamente católico, y heterosexual. Para algunos, serían suficientes argumentos como para sentirse el Rey del Mambo. Otros se sienten supremos por rezarle a Alá y se atribuyen el derecho de masacrar a todo hijo de vecino. Otros se atribuyen el derecho a matar a sus mujeres, o el de violar a niños, o el de dejar morir de hambre a un continente entero mirando para otro lado. 
Jesucristo dijo: “Quién esté libre de pecado que tire la primera piedra”. Yo, que fui a Maristas, me eduqué en el doble rasero de todas las religiones: “Haz lo que yo diga pero no lo que yo haga”. Evidentemente aprendí que una cosa son las religiones y otra bien distinta los religiosos.
Las religiones, en sí mismas, no son malas, lo peor es que las pervierten los hombres, las manipulan para su interés que siempre es el mismo: ostentar poder y amasar dinero.
Escribo todo esto como desahogo, cosa, por otro lado, siempre difícil de gestionar. En momentos críticos como el que nos ha tocado vivir hoy en Cataluña, es complicado no dejarse llevar por las vísceras y poner un poco de orden y concierto sobre el aluvión de sentimientos encontrados que nos inundan.
Observamos, en las redes sociales, reacciones de repulsa, de rabia, de impotencia, y de solidaridad con las víctimas, y también las manifestaciones de gente que aboga por el radicalismo frente al radicalismo. El ojo por ojo. La Ley del Talión. 
En cierta medida es normal. Es muy complejo para nosotros, los ciudadanos de a pie, entender el trasfondo de toda está barbarie que nos toca sufrir en nuestras propias carnes. Y digo nos toca porque los que la desencadenaron viven a las mil maravillas rodeados de riquezas y de seguridad. Los que nos enfrentaron, a uno y a otros, siguen ostentando privilegios, y cargos oficiales, y pensiones vitalicias, y acciones en Wall Street. 
Pero amigos míos, los que tenemos que poner la otra mejilla siempre somos los mismos.
Para finalizar este desahogo, me van a permitir parafrasear a Gandhi con dos de sus más celebres proclamas: “Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego” y “No hay camino para la paz, la paz es el camino”.
Descansen en paz todos los fallecidos en el terrible atentado que sacudió ayer a la maravillosa ciudad de Barcelona y ojalá se recuperen pronto y bien todos los heridos. 
No sé por qué ni para qué, pero tenía que escribir todo esto.

14 comentarios:

  1. Esperemos que esto acabe, que cada uno aprenda a vivir y dejar vivir a los demás, siguiendo la única religión que verdaderamente funciona.
    Ayudar sin condiciones y no dañar a nadie ni a nada.
    Te deseo un buen fin de semana, yo, también acabo de publicar.
    Un abrazo.
    Ambar

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  2. ¿Porqué y para qué? Pues para soltar el enojo el dolor y la tristeza, para que al menos uno más se sume del lado de la cordura, si fueran decenas mejor, para poner razón a la sinrazón, para sentir el abrazo amigo...para acompañar desde el dolor a los dolientes...
    Gracias por expresar tan bien el sentir de muchos y muchas.

    Por la esperanza de que cuanto mas voces de amor se alcen sobre el odio, poquito a poco éste se diluya hasta desaparecer de este mundo...Para que nuestros descendientes puedan verlo...
    Te abrazo en sentimientos amigo

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  3. Mi abrazo con cariño y toda mi solidaridad. Me ha dolido también demasiado.

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  4. Para sacar todas las frustraciones y sentimientos encontrados...
    Mi ♥ con Barcelona.

    Abrazo

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  5. Yo te lo digo:"porque eres persona,porque aborreces la violencia,porque ser creyente es amar y proclamar la fé,NO MATAR ,porque la impotencia nos puede,porque la rabia está dentro,porque no se puede ser radical contra nadie,porque....
    Me solidarizo contigo,con odos los catalanes y españoles
    Bendiciones para las familias y que Dios ,el Dios del amor,no de la barbarie,nos bendiga y las victimas descansen en paz
    Besucos

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  6. En las redes sociales se lee de todo, algunas cosas sensatas y alguna sinrazón

    Todo esto es terrible, y yo no le veo el fin. :(

    Un abrazo

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  7. ¿Por que?, para desahogarte. ¿Para qué?, para que lo aplaudamos quienes lo hemos leído, aunque ese no fuera tu motivo. Muy sensato.
    Saludos.

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  8. Te visito y comprendo tu mal estar... Nuestro Dios es bueno para nostros para otros es Alá.
    ¡¡¡QUE EL CIELO NOS JUZGUE A TODOS!!!...,. Porque es el único que sabe el porqué de todo lo que ocurrió, ocurre y ocurrirá. Amén.

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  9. Es todo muy lamentable y absurdo.

    Mi solidaridad.

    Un abrazo

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  10. No entiendo por qué para millones de personas (tanto los mesurados como los fanáticos religiosos) es más importante quedar bien con Dios ante que con su prójimo; si al fin y al cabo nuestro día a día es compartir con nuestro prójimo. ¿No debiera yo (por alianza humana) buscar la felicidad del que está a mi lado y no la felicidad de ese que habita, lejos de mí, en un reino celestial situado quizás dónde?

    Saludos y saludes.

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  11. EL problema es creer que tenemos las soluciones para los problemas de los demás cuando ni siquiera somos capaces de comprender nuestra propia situación.

    Saludos,

    J.

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  12. El mal uso de las cosas son las causantes de los problemas!!

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