sábado, 21 de octubre de 2017

Beso, atrevimiento o verdad


¿Alguna vez, de jovencitos, jugasteis al beso, atrevimiento, o verdad? Tan sólo el hecho de recordarlo me adentra en un halo de nostalgia. En aquellos años de transición democrática, en los que pasamos de una dictadura militar golpista a un estado nuevo hecho a la carrera y auspiciado por los mismos que lo habían ultrajado, mi infancia transitaba hacia la adolescencia. Años de convulsa inocencia. 
Mientras yo intentaba dar ese primer beso a Elena, para acercarme un poco más hacia mi anhelada madurez, ETA ponía bombas lapa, mataba con tiros en la nuca, o hacía estallar supermercados. Frente a la inocencia de ese primer beso soñado, los asesinos, por su afán por imponer nuevas banderas y nuevas fronteras, asesinaron, extorsionaron y estigmatizaron a todo un pueblo durante décadas.
Ese primer beso de Elena no me hizo mayor de golpe, pero sí me acercó a un nivel de éxtasis cercano a la levitación. Ese primer beso fue el preludio de muchos más. De Elena y de otras Elenas. Elenicé mi vida normalizando el progreso con olor a pólvora y con el sabor amargo del odio. Fueron años de plomo que nunca deberían volver.
Estos días, en los que uno sigue aspirando a ser besado, que precisa tanto de afectos y de paz, otros nacionalistas exacerbados se empeñan en sumar fronteras a una Europa que lleva años sumando realidades para enfrentarse al mundo con personalidad propia. Un mundo controlado por bloques enormes, con intereses contrapuestos, en los que los pequeños son tan sólo una china en el zapato. Pequeños que, a la mínima de cambio, son atropellados por los grandes sin contemplaciones. Casos recientes, y no tan recientes, tenemos en todos los continentes. 
España no ha sido ni probablemente será la panacea de un modelo de cohesión social. En España conviven muchas Españas, muchas sensibilidades y realidades distintas que los partidos políticos maliciosamente han confrontado y utilizado a su antojo por intereses electoralistas y en no pocas ocasiones espurios. Esa España, nuevamente herida, necesita de mejoras y adaptaciones constitucionales pero, ante todo, necesita seguir siendo España.
Cataluña, País Vasco, Navarra, Galicia, Aragón, Castilla León, Castilla La Mancha, La Rioja, Extremadura, Andalucía, Valencia, Madrid, Asturias, Cantabria, Baleares, Canarias, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, tanto como mi pequeña Murcia, suman una serie de realidades históricas de innegable valor que han conformado desde hace más de quinientos años una entidad que ha sabido aceptar tanto la victoria como la derrota, que ha llegado a lo máximo para caer a lo mínimo, que ha vivido guerras fratricidas, que ha superado crisis de toda índole, y ha llegado hasta el día de hoy a las puertas de superar, con el esfuerzo de todos, la peor crisis económica de los últimos tiempos.
Aún queda mucho por mejorar en España, muchos cambios por hacer, mucho por arreglar y muchas heridas por curar. 
Como en ese juego que recordaba de mi infancia, tengo el ATREVIMIENTO de reconocerlo: España se tiene que formatear para reiniciarse en un nuevo escenario de convivencia. España necesita quererse, sumar afectos, estrechar lazos y no generar más conflictos territoriales partidistas con fines estrictamente políticos. España, amigas y amigos, pide BESO, pero ante todo pide VERDAD, ya nos hemos sentido engañados demasiadas veces.

20 comentarios:

  1. Qué bonito lo has dicho, amigo jfbmurcia, que dices que España pide beso pero de esos que se dan de verdad, como también pide verdad, y sí que es cierto que nos hemos sentido engañados demasiadas veces.

    Besos y feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
  2. Hola Jose , estamos y nuca mejor dicho en tiempos muy revueltos , y si esto no se arregla , llegara el tiempo en que lamentaremos mucho , y pagaremos muy caro lo que ahora esta pasando , con España.

    Te deseo una felez tarde besos de Flor.

    ResponderEliminar
  3. yo pido beso de la paz para todo el mundo y deseo de todo corazón que todo se arregle y sea para bien con España.se les quiere,y se te quiere Pepe.

    ResponderEliminar
  4. el mundo deberia pedir no uno si no muchos besos que como dices tu formaten este caos en el que se ha convertido nuestro mundo.

    ResponderEliminar
  5. Si tantos están pidiendo no ser vistos como una unidad, tal vez esos supuestos 500 años de historia conjunta no sean suficientes para limar las diferencias...

    Saludos,

    J.

    ResponderEliminar
  6. De todo corazón deseo que se cumpla tu deseo.
    Fuerte abrazo con la esperanza de que así será.

    ResponderEliminar
  7. Todos los de la generación de "Miliki" :D jugamos a ese juego, todos nos llevamos el premio de algún beso soñado. Era como algo que todos deseabamos.
    Que recuerdos mas chulos !!

    Besitos :)

    ResponderEliminar
  8. Beso y Verdad para España y para todo el mundo, que por todos lados andamos mal.

    Saludos

    ResponderEliminar
  9. Vienen tiempos complicados y los políticos no tienen el mismo talante y categoría de aquellos que supieron unir fuerzas para sacarnos de una dictadura.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  10. Besos para España. La verdad es muy difícil, siempre nos engañan. Besos para ti también.

    ResponderEliminar
  11. Eso es lo que necesita España, besicos de verdad, o besazos.
    Vengo del bloc de Macondo, y he visto que somos paisanos.
    No podía irme sin visitarte.
    Un placer jfbmurcia
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  12. Hola José
    Volviendo lentamente a mi cotidiano, luego de la vorágine que fue mi vida en los últimos 20 días, paso por tu blog.

    El mundo necesita amor, o mejor dicho MUCHO AMOR, así con mayúsculas, y abrazos y respeto.

    No sé del juego que mencionas. Pienso que tal vez sería el que por estos lares llamábamos "verdad o consecuencia". Y también jugábamos al juego "de la botellita" . Eran juegos de esos "para besar al chico que te gustaba"...Aunque como siempre, podía ser que te tocara "besar sapos"

    Te mando un abrazo luminoso

    ResponderEliminar
  13. en principio , me complace mucho, que seas un escritor, de aquellos, vi, varios textos y quedé ...conmovida!
    mi blog estaba mal! tema feed,horas de ver y buscar soluciones!
    un enorme abrazo,GRACIAS MIL VECES!☺
    www.nuncajamashablamos.blogspot.com.ar

    ResponderEliminar
  14. Diría que tu bien hilado texto va más allá del editorial y es también crónica, en la bella y nostálgica memoria del beso, que arrastra consigo imágenes olfativas de la época la de la pólvora terrorista de la Eta, para poner en primer no sólo este lastre, sino el de la diversidad cultural, que hubo de superarse para lograr una ESpaña varia, que ante los eventos separatistas de sus regiones, debe repensarse y no echar al foso la unidad conseguida. Un abrazo desde Colombia. Carlos

    ResponderEliminar
  15. TAmbién recuerdo esos momentos de beso y asesinatos.Qué pena que dos realidades fueran al mismo tiempo siendo tan dispares.
    Me gusta el articulo que has escrito y sobre todo el final en el que pones mas amor que rencor.Te felicito de corazón.
    Besucos
    Gó,de vuelta ya

    ResponderEliminar
  16. El otro día quise comentarte y no hubo manera. Se me metió la frase, No soy un robot y no hubo manera.
    Probemos.

    ResponderEliminar
  17. Por el momento parece que el problema se ha zanjado, cinco años aguantando sin que nos llegara la camisa al cuerpo.
    Llevas razón en el final y en todo el trayecto de tu entrada.
    España necesita quererse y no vale llenarse la boca diciendo España España y luego no manifestarlo con hechos.
    España se tiene que volver a formatear.
    Eres grande.

    ResponderEliminar
  18. Hola, Jose.

    Leo con interés tu publicación y, más allá del juego del beso, no lo recuerdo como tal, será cosa de la edad, la mía... jajjajajjaja… denota un punto de vista muy particular. El tuyo, sin duda. ¡Respetable! Y no por ello no entraré en profundidad a comentarlo, sí por algunos temas que tocas, sensibles, y que requerirían cierto sosiego en su comprensión. (Me consta que ambos ante una taza de café entenderíamos perfectamente el punto de vista del otro… En la red, pública, ya es otra historia)

    En las distinta etapas que señalas, adolescencia, anhelada madurez, etc., sucedían en este país muchas cosas. Algunas trágicas como las que relatas, sangrantes, modificadoras de vidas, desconcertantes e injustas, sin duda! Pero todo lo expuesto podría decirse también de esa otra etapa, más reciente, en la que miles y miles de familias se vieron obligadas a dejar/perder sus viviendas, hipotecadas, y seguir con deudas leoninas… (La vivienda: derecho fundamental)

    O la crisis mundial, llamada económica, que tantos y tantos puestos de trabajo destruyó. Hogares, vidas, bienestar de la mayoría, etc., etc. y que hoy todavía no se han recuperado.

    ¿Salud, educación, convivencia, libertades? (Éstas de las buenas, no de las de “papel” formal)

    Dudaba en seguir y, gracias a Dios, en casa me recuerdan que hay que quitar el polvo de los muebles jajjajajajaja… Providencial sugerencia que evita que siga en algo que, como digo, necesitaría un contexto más privado para exponerlo con claridad.

    Abrazos, José.

    ResponderEliminar