jueves, 5 de octubre de 2017

Recuerdo


En esta otra vida mía. En esta vida nueva en la que soy el mismo dividido y a la vez multiplicado. En esta vida en la que cerré un libro y abrí una enciclopedia. En esta vida en la que la sonrisa de mis hijas son mi única patria y bandera. En esta otra vida, o más bien en esta vida residual o recta final de mi vida, ya casi consumida por el abuso de su combustible vital, soy un recuerdo y soy recuerdos.
Al final de los finales la vida se convierte en una sucesión de recuerdos de uno mismo antes de convertirnos en un recuerdo para todos los demás.
Yo recuerdo. Ando recordando demasiado. Muchas cosas. Tantas y tantas cosas. Muchas escritas, otras sin escribir y la mayoría que nunca escribiré ni escribirá nadie. En esta recta final vivo de mis recuerdos aún aspirando, inocentemente, a generar alguno nuevo. Genio y figura hasta la sepultura. Ampliar la colección con el mismo sinsentido que todos los anteriores. Al fin y al cabo a nadie le importan los recuerdos de los demás, como no nos importa si el vecino hace caca blanda o dura, o lo hace seis veces al día, a no ser que lo suba a Facebook, escaparate de la frivolidad hecha sonrisa, como la Coca-Cola. 
Vida acomodada por diseñadores. Alguien dijo que el marketing acabaría con el mundo. Un sabio. Un visionario sería el tipo. Ahora todos diseñamos nuestras campañas de autobombo en Facebook vendiendo estúpidamente nuestra vida al diablo. Un diablillo con cara de niño salido de un garaje de gringolandia.
En esta nueva vida mía, en la que peso doce kilos y medio menos que en marzo, soy un hombre lleno a rebosar de recuerdos y liberado de grasas hidrogenadas. Recuerdos en forma de momentos inolvidables para el olvido. Personas. Ciudades. Besos. Caricias. Miradas. Sonrisas. 
De los recuerdos he borrado muchas cosas. He quemado nombres y caras en una especie de pira expiatoria. He enterrado hachas de guerra. He fumado la pipa de la paz con mi conciencia. Como los perros, me he meado levantando la pata en todas las fronteras. Me he limpiado el culo con banderas de seda de todos los colores y de todos los tamaños. 
Y tras todos esos ejercicios de purificación he vuelto a renacer. Ya estoy listo para el olvido. Preparado para convertirme en un recuerdo que todos, antes o después, olvidaran.

16 comentarios:

  1. Estamos llenos de recuerdos porque nuestra vida es una secuencia de ellos, algunos podremos olvidarlos pero otros quedan indelebles en la cámara de nuestra mente porque han sido nuestras vivencias, nos gusten o no, somos parte de esos recuerdos , y hoy somos por ellos.

    Un placer leerte.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Hay recuerdos que es sano borrar, que es lo mejor para tu salud mental, sin embargo hay otros que siguen siendo parte del motor de tu vida.

    Besitos

    ResponderEliminar
  3. Dicen que hay que aligerar, porque conviene marchar liviano de equipaje.
    Interesante entrada.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Todos somos por demás felices en la nueva vida.
    De otra forma no se nos permite participar.

    Saludos,

    J.

    ResponderEliminar
  5. Hay recuerdos que quedan por siempre.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Olá, José
    Diz-se que "recordar é viver" e está certo.
    Quando recordamos... vivemos de novo.
    Achei o teu texto um pouco desalentado... mas há dias assim.

    Votos de uma boa semana.
    Beijinhos
    MARIAZITA / A CASA DA MARIQUINHAS

    ResponderEliminar
  7. Hay recuerdos que vale la pena revivirlos, y otros estimado amigo que mejor no darles de comer.
    Abrazos, fue un gusto conocer tu espacio, cuando lo desees te espero por el mio.

    ResponderEliminar
  8. Al final uno pasa a formar parte de las migajas de los recuerdos de los demás y luego, cuando les toque partir, volveremos a morir con ellos. Y se acabó. Es como si nadie nunca hubiese existido.

    Buena entrada, con crítica social incluida.

    Saludos salados.

    ResponderEliminar
  9. Una nueva vida con doce kilos menos eres un hombre liberado y no sólo de grasas a juzgar por tu entrada. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Vivir a diario con lo que venga
    Aceptar lo que la vida nos va dejando
    No es fácil
    pero
    ¿que nos queda???
    un gran texto

    ResponderEliminar
  11. Si ya fumaste la pipa de la paz con tu conciencia pues que mas da, si alguien te recuerda o no? la cosa es irse en paz! aunque déjame decirte que estas en los recuerdos de muchas personas incluyendo el mio y mira que es difícil sacarte de ahí.

    ResponderEliminar
  12. Bien por esos 12 kilos menos, que significa buena salud y más energía. Bien por estar en paz. Serás un recuerdo entrañable de todos quienes te conocieron, eso seguro. Tú no eres para ser olvidado. Horrible esta sociedad del espectáculo en la que se permitieron entrar muchos, para exhibir sus vacíos.
    Un abrazo fuerte y disculpa que no haya venido antes. No había podido bloguear como de costumbre, tú sabes.

    ResponderEliminar
  13. Con permiso...,.

    En mi vida he hecho de todo menos trabajar. "Dios, me levantó el castigo de ganarme el pan con el sudor de mi frente...".
    -
    Soy tan raro para todo que me he pasado la vida recordando mi futuro... sobre todo en el juego.
    -
    Me ha gustado tu decir... Saludos.

    ResponderEliminar
  14. La vida sera siempre un pasado y un presente!!

    ResponderEliminar
  15. Los recuerdos amigo mio son muchas veces como las espinas que se clavan cada vez mas profundo entre mas veces intentemos sacarla y cuando hemos decidido dejarla donde esta y casi que olvidarla de vez en cuando se mueven para recordarnos que ahí están y que siempre estarán cada que queramos olvidar.

    ResponderEliminar
  16. Quedémonos con los recuerdos buenos.

    ResponderEliminar