sábado, 2 de mayo de 2020

Mens sana in corpore sano


El confinamiento avanza mientras suben las temperaturas. Treinta y dos grados. Esta mañana se me ha quemado la calva cuando he salido a hacer deporte. Hasta mi vecino, que en su vida ha hecho deporte, ha salido con un chandal de la Guerra Fría que, para llevarle la contraria, hoy estaba bien caliente. Eusebio lucía su chandal, una gorra de beisbol, su panza cervecera, y su cigarro al más puro estilo americano. Sin embargo, a la vuelta de la esquina ya resoplaba como un tren de mercancías de fabricación nacional. 
—Es que hace mucho calor, joder… —me ha dicho al ver mi cara de perplejidad. 
—Ya lo creo. Hoy no hace día para iniciarse en el deporte, Eusebio. Yo te veo mejor para la halterofilia que para el running —le dije.
—Algún día tenía que empezar. El médico lleva cinco años insistiéndome con eso y con lo del tabaco. Así qué, aquí estoy. Lo de levantar peso, lo dejo para los vascos —me confesó. 
—La salud está al alcance de cualquiera. La fórmula es bien sencilla, vecino: comida saludable y equilibrada, una hora de ejercicio al día, y el tabaco y el alcohol a tomar por saco —le aconsejé. 
—Claro, eso lo sabemos todos pero a ver quién es el guapo que lo hace —se lamentó.
—No es tan difícil, solo es cuestión de voluntad —le aseguré. 
—Pues tú, bonito, también te has echado unos cuántos kilos encima con la cuarentena… y no es por criticar. Cada uno sabemos nuestras martingalas, pero parece que te esté bajando un poco la voluntad—me comentó con cierto recochineo.
—Es cierto. Me he consolado con demasiada frecuencia abriendo la puerta del frigorífico —le confesé.
—No te preocupes, de ahí hasta que peses lo que yo peso aún tienes que pasar tres o cuatro confinamientos —me dijo sonriendo. 
—¿Y tu mujer, está bien? No la veo mucho… —le pregunté, más bien por cortesía que por otra cosa. 
—¿Ella? ¡De maravilla! No para de trabajar desde la salita de estar. Trabaja más ahora que cuando iba a diario a su oficina. Y lo hace con todo el gusto del mundo. Se siente útil y eso le reconforta —me explicó. 
—Pues si lo tiene que hacer y lo hace con gusto, miel sobre hojuelas.
—¿Y tú, Pepe, sigues escribiendo a diario? —me preguntó.
—Lo intento, es mi terapia, ya lo sabes bien. 
—¡Bendita terapia! Ojalá pudiera yo escribir algo, pero es que es ponerme delante de una hoja en blanco y no sé ni por dónde empezar, así que nunca empiezo.
—Deberías de perder ese miedo, te lo he dicho muchas veces. El camino se empieza andando. 
—Pues a eso iba, a andar, pero es que no paras de hablar…
—Apaga el cigarro, hombre. ¡Déjate ya el tabaco, Eusebio! —le rogué.
—Me voy, joder, que se acaba el horario del deporte y aún no he hecho nada…
—Ale, pues a darle duro a ese cuerpo.
—Te juro, Pepe, por la gloria de mi madre, que me pongo en forma antes de que llegue el verano. ¡Mens sana in corpore sano!
—¡Ea! ¡Y yo que lo vea!
Y se fue resoplando como una locomotora.


8 comentarios:

  1. Bueno, por lo menos se está esforzando.
    Besos.

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  2. Decididamente la gente está loca. No han hecho en su vida ejercicio y se ponen a correr (no a entrar poco a poco en materia) después de la inactividad de un confinamiento, en el que se ha echado unos kilos encima. Lo del cigarro de tu vecino ya es rizar el rizo de la incongruencia.
    Además, después de un periodo de canguelo, hemos pasado a pensar que ha desaparecido el bicho, porque nos han dicho que ya se puede salir a la calle.

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  3. Tengo una bici estática que se rie de mi. De fumar lo dejé hace 18 años, la cerveza no pa pruebo pero un buén tinto, no me lo quita nadie. No se que me pasa pero todo este tiempo he ido adelgazando; lo menos 9 kilos y eso que no hago nada...

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  4. Disfruta cada instante. Ejercítate y mantente siempre bien. Me encantó el desarrollo de tu diálogo con tu vecino fumador.
    Fuerte abrazo.

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  5. Cada uno hace el deporte que quiere, puede, le dejan, le gusta, le reconforta, le estimula, le inspira, ...
    Allá ellos, pero después que no se quieran sentar conmigo en la terraza del bar ¿vale?
    Saludos

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  6. A la mayoría se le ha fundido un cable...
    Lo trágico es que van a volver a colapsar las urgencias pero por infartos.
    Lo que hay que ver!!!
    Saludos, jb.

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  7. Esperemos que lo consiga jajaja. Besos.

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  8. La intención es lo que cuenta. Un saludo

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